Desde la Gran Sabana: Voces que fortalecen la autonomía y la justicia
Las mujeres Pemón continúan demostrando que cuidar el territorio, la lengua y la biodiversidad es un acto de amor, resistencia y soberanía
Bajo el sol imponente de la Gran Sabana, (estado Bolívar) donde los tepuyes se reflejan como guardianes ancestrales, las mujeres del Pueblo Pemón están escribiendo una nueva página en la defensa de su territorio y su cultura. En este vasto paisaje de sabanas doradas y ríos profundos, la fuerza femenina no es una novedad, pero atraviesa hoy un momento de profunda transformación y liderazgo estratégico frente a las amenazas que acechan a esta majestuosa tierra de gracia.
En sintonía con el llamado global de ONU Mujeres, la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas, y la declaración en 2026 del Año Internacional de la Agricultora, las voces de la Gran Sabana recuerdan que la defensa de la tierra más que un asunto ambiental, resulta ser un ejercicio vital de derechos humanos, justicia social y preservación identitaria.
"Nosotras no defendemos la tierra solo por defenderla; defendemos la vida misma, la memoria de nuestros abuelos y el futuro de los que vienen", expresa con firmeza Alejandra Loyola, lideresa Pemón de la comunidad Santa Cruz de Mapaurí, cuyo trabajo incansable ha tejido redes de apoyo y resistencia entre las diferentes comunidades indígenas del municipio Gran Sabana.
Para Alejandra, “el rol de la mujer indígena en Venezuela se ha vuelto vital en un contexto donde las presiones sobre el territorio ponen en riesgo el equilibrio sagrado de Nonoto´to (nuestra tierra)”.
Los desafíos cotidianos se multiplican, pero la respuesta comunitaria encuentra en las voces femeninas y experimentadas un muro de contención. Lisa Henrito, otra de las referentes locales, ha asumido un rol protagónico en la organización comunitaria y en la visibilización de las problemáticas que golpean a las comunidades Pemón, especialmente en lo que respecta a la seguridad alimentaria, la soberanía territorial y la pérdida de los valores tradicionales frente a las crisis y las presiones externas.
"En los momentos más difíciles, cuando la crisis económica y sanitaria golpeaba nuestras comunidades, nos tocó organizarnos desde las bases. El trabajo con las mujeres no se detiene; somos nosotras las que garantizamos que la agricultura tradicional no se apague y que niñas y niños sigan hablando nuestra lengua", relata Lisa, destacando cómo el rescate de la autonomía comunitaria nace desde el conuco y se extiende hasta la toma de decisiones colectivas.
Es notable además la participación de las mujeres Pemón en el proyecto "Conservación y uso sustentable de la diversidad biológica en la cuenca del río Caroní, estado Bolívar", ejecutado por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, con el apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés).
A través de este proyecto, las mujeres indígenas han fortalecido su protagonismo en acciones vinculadas a la conservación de la biodiversidad, la gestión sostenible de los recursos naturales y la transmisión de conocimientos ancestrales, reafirmando su papel como guardianas del territorio y promotoras del desarrollo sostenible en sus comunidades.
La renovación de este liderazgo encuentra un relevo generacional indispensable en jóvenes, por ello Katty Isaac, participante del proyecto, trabaja con esa juventud Pemón que combina el conocimiento ancestral con las herramientas del mundo moderno, motivándolos a seguir estudiando para fortalecer sus capacidades. Katty ha impulsado iniciativas de comunicación y articulación entre jóvenes para reflexionar sobre la realidad de sus comunidades, abriendo espacios de diálogo sobre los impactos del choque cultural y la necesidad urgente de preservar la cosmovisión Pemón.
"El etnocidio y la pérdida de nuestra identidad son heridas reales que duelen en nuestra juventud. Cuando se impone una cultura que nos margina, se genera un vacío profundo. Por eso nos organizamos: para demostrar que ser jóvenes Pemón es un orgullo, y que nuestra cultura es una respuesta viva frente a cualquier crisis", señala Katty, conectando el bienestar emocional y la salud mental de los jóvenes con la defensa de su territorio ancestral.
Esta lucha tejida desde el corazón de la Gran Sabana resuena con fuerza en todo el continente, recordando el mandato internacional de la Recomendación General 39 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) por sus siglas en inglés: los Estados tienen la obligación ineludible de garantizar políticas integrales y la participación efectiva de las mujeres indígenas en la toma de decisiones. Siguiendo el principio de que "nada sobre nosotras sin nosotras", las mujeres Pemón continúan demostrando que cuidar el territorio, la lengua y la biodiversidad es un acto de amor, resistencia y soberanía que reafirma que las mujeres indígenas no son una minoría, sino el corazón mayoritario que sostiene la vida de los pueblos.