Palabras de la Vicesecretaria General en la Ceremonia de Apertura de la IV Reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible

Los desafíos futuros son importantes, pero América Latina y el Caribe tiene la capacidad de impulsar un cambio transformador en los próximos diez años.

16 de marzo de 2021, 10:00 hora de Nueva York

Es un honor dirigirme a la sesión inaugural de la cuarta reunión de los países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible.

Agradezco a Su Excelencia el Presidente Carlos Alvarado de Costa Rica por ser el anfitrión de esta reunión, y felicito a la Secretaria Ejecutiva Alicia Bárcena por convocar este Foro crítico.

Nos reunimos en un momento en que la crisis de COVID-19 continúa poniendo a prueba a todos los países del mundo. Los pueblos y las economías de América Latina y el Caribe se han visto especialmente afectados. Con solo el 8,4% de la población mundial, la región ha informado del 27,8% de las muertes por COVID-19 en todo el mundo, más de 700.000 hasta la fecha.

La pandemia también amenaza con generar otra “década perdida” de progreso del desarrollo en la región, lo que socava nuestros planes colectivos para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Se espera que la crisis produzca la peor contracción económica en la historia de la región, sumándose a brechas estructurales que incluyen marcadas desigualdades, baja productividad, altas tasas de desempleo y débiles sistemas de protección social.

Los que viven en las zonas rurales, los indígenas, los afrodescendientes, los migrantes, los refugiados y los jóvenes, que ya estaban en desventaja antes de la crisis, ven sus perspectivas aún más obstaculizadas.

La pandemia de COVID-19 también ha borrado décadas de progreso hacia la igualdad de género.

Pero también hemos visto países de la región implementando respuestas rápidas a través de medidas fiscales y sociales sin precedentes. Estos esfuerzos han salvado millones de vidas y han evitado que muchos caigan en la pobreza.

Y hoy queda mucho por hacer para evitar mayores daños y utilizar la recuperación para reavivar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

De cara al futuro, veo cinco áreas clave para la acción.

Primero, quiero reiterar el llamado del Secretario General para que las vacunas COVID-19 sean un bien público mundial, disponible para todos, en todas partes.

La instalación de COVAX es nuestro vehículo para facilitar el acceso equitativo, pero estamos a muchos meses de tener las dosis suficientes para lograr una cobertura adecuada.

La fabricación mundial de vacunas debe al menos duplicarse, y la instalación de COVAX debe estar totalmente financiada a través de la solidaridad mundial y regional. Esto requiere compartir el exceso de dosis a través de COVAX y un mayor intercambio de tecnología y conocimientos con los fabricantes de todo el mundo, particularmente en la región de ALC, que sí tiene esta capacidad.

Se trata de una cuestión de equidad e interés propio.

En segundo lugar, la financiación es fundamental. La comunidad mundial debe apoyar plenamente a los países de ingresos medios y los pequeños estados insulares en desarrollo, donde la deuda y la vulnerabilidad al cambio climático están estrechamente vinculados.

Como parte de la iniciativa Financiamiento para el desarrollo en la era de COVID-19 y más allá, el Secretario General insta a ampliar la Iniciativa de suspensión del servicio de la deuda del G20 y el Marco común para el tratamiento de la deuda.

Mecanismos innovadores como el Fondo para aliviar la economía de COVID-19 propuesto por el Gobierno de Costa Rica; la iniciativa de canje de deuda por cambio climático y el Fondo de resiliencia del Caribe también deberían recibir apoyo institucional.

En tercer lugar, hacer las paces con la naturaleza.

Las Naciones Unidas han propuesto un plan para alinear las políticas sobre COVID-19 y la acción climática. Necesitamos una recuperación transformadora que abarque sectores clave como las energías renovables, la movilidad y el turismo sostenibles, la digitalización, la fabricación sanitaria, la bioeconomía y la economía circular.

En cuarto lugar, debemos construir un futuro equitativo en el que las mujeres puedan ocupar el lugar que les corresponde en la sociedad.

Excelencias,

Las próximas conferencias internacionales ofrecen oportunidades para ayudar a dar forma a nuestro futuro común, incluido el Foro Generación Igualdad, con su primera reunión en México del 29 al 31 de marzo; el Foro Político de Alto Nivel en julio; la Cumbre sobre el sistema alimentario y el Diálogo de alto nivel sobre energía en septiembre; y COP15 sobre biodiversidad y COP 26 sobre clima en la última parte del año.

América Latina y el Caribe tiene mucho que ofrecer a estas reuniones globales.

Esta es la región que ha contribuido a que se establezcan los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los desafíos de hoy requieren este tipo de liderazgo audaz.

Los países de América Latina y el Caribe pueden ayudar al mundo a anclar la recuperación del COVID-19 en las promesas a más largo plazo de la Agenda 2030.

Este año, once países de esta región también presentarán sus Revisiones Nacionales Voluntarias sobre los ODS.

Los animo a que utilicen estas revisiones como una oportunidad para aumentar la ambición e involucrar a un espectro aún más amplio de partes interesadas para expandir la apropiación de la Agenda 2030.

En septiembre, el Secretario General también convocará el Momento anual de los ODS y alentamos a quienes realizan Revisiones Nacionales Voluntarias a asistir con planes claros para aprovechar la recuperación para volver a encaminar los objetivos.

En quinto lugar, aprovechemos al máximo el reposicionamiento del sistema regional de desarrollo de las Naciones Unidas, que nos ha puesto sobre una base mucho más sólida para apoyar a los Estados miembros.

Nuestras reformas comenzaron a dar frutos en 2020 en apoyo de los esfuerzos de respuesta y recuperación. En 2021, debemos continuar desplegando todo el potencial, los conocimientos y la experiencia en políticas de nuestros activos regionales en apoyo de los países y los equipos de país de las Naciones Unidas.

Excelencias,

Los desafíos futuros son importantes, pero América Latina y el Caribe tiene la capacidad de impulsar un cambio transformador en los próximos diez años.

Las Naciones Unidas seguirán siendo su socio inquebrantable en este momento crucial en la construcción de un futuro mejor para todos.

Gracias.

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Traducción no oficial de texto en inglés del día 16 de marzo de 2021.

Entidades de la ONU involucradas en esta iniciativa
ONU
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